Cárceles S.A.: el negocio ilícito detrás de los muros
Cómo se monta una economía paralela con corrupción y qué tres medidas simples podrían desactivarla.
Si la creación de economías paralelas ilícitas en ambientes donde rige la norma, es la definición más simple de crimen organizado, entonces quienes se dedican a comercializar bienes y servicios al interior de las cárceles, son crimen organizado.
La diferencia con otras, es que en este caso los operadores son funcionarios públicos, por lo tanto el factor “corrupción”, propio de estos modelos, es definitorio del concepto.
Como implementar economías ilícitas en los penales
La receta es simple y fácil, como todo en el crimen organizado:
1.- Permites que los presos tengan poder adquisitivo, dinero en efectivo para el pago. debes asegurarte que los controles bajen sus estándares de vigilancia de entrada.
2.- Identificas las necesidades y por ende creas la oferta “por catálogo” de bienes y servicios.
3.- La oferta debe ser variada en comida, entretención, comunicaciones con el mundo externo y seguridad.
4.- Tienes que organizarte como una empresa, sabiendo que deberás compartir las utilidades con quienes cumplen funciones de compliance, oferentes, recaudadores, encubridores, Etc.
5.- Debes estar atento al surgimiento de posibles competidores, si el mercado es grande, tendrás que negociar áreas, si es pequeño, eliminarlos a través de la delación, la violencia o la oferta.
6.- Creas mecanismos de protección al negocio, es posible que debas “apuntarte de facto”, con las organizaciones gremiales, o de otro tipo, que ejercen el control ético y reglamentario del recinto.
7.- Asegúrate que tus vendedores interactúen con la población penal, de manera privada, oculta, lejos de cámaras de seguridad y ojos indiscretos.
8.- Vendes los bienes y servicios hasta con un mil por ciento más del precio marcado en el medio libre.
9.- La moneda de curso legal, es el efectivo, especies y personas.
10.- Debes tener un modelo de lavado de dinero, que asegure la imposibilidad de que alguien pueda trazar tus ganancias.
Formas preventivas de evitar el modelo
A veces entre tanta academia, opinión puramente política u oportunista, especialistas venidos a menos y otras hierbas, se pierde el foco de que la respuestas son más sencillas y de sentido común, sólo diré tres:
1.- Modelos penitenciarios que reduzcan al mínimo el contacto entre los celadores y los presos.
2.- Modelos penitenciarios que eviten el contacto directo entre los presos y las visitas.
Para ambas, la palabra mágica es “tecnología”, obviamente.
3.- No es deseable, la existencia de organizaciones gremiales en instituciones jerarquizadas.
Las palabras son tres: “ley”, “autoridad” y por ende “Estado de Derecho”, nada nuevo bajo el sol. Podría citar muchas experiencias comparadas, en otro posteo.
Nunca es tarde
El punto decisivo es que quienes operan el mercado interno son funcionarios, por lo que la corrupción no es un accidente, sino el elemento estructural que hace viable el modelo.
La “receta” muestra una cadena cerrada: ingreso de poder adquisitivo y baja de controles, creación de oferta por catálogo (comida, entretención, comunicaciones, seguridad), reparto de utilidades con roles tipo “compliance y encubrimiento”, manejo de competidores y, al final, un sistema de lavado para impedir trazabilidad.
Se debe cortar el circuito donde se produce la captura: menos interacción directa celador–interno, menos contacto interno–visitas (vía tecnología) y evitar que organizaciones en instituciones jerarquizadas, erosionen la ley, la autoridad y el Estado de Derecho”.



